Nadie está realmente a salvo del crimen organizado, ciudadanos promedio o celebridades todos pueden ser víctimas de él. Si bien muchos casos quedan impunes, los que han llamado ampliamente la atención siempre han sido los de celebridades.
Aunque muchos de ellos llegan a ser simples especulaciones, sobre los motivos detrás de las amenazas hacia los famosos, siempre crean debate sobre la existencia de este problema y lo poco que se intenta resolverlo en el país.
Durante septiembre de 2023, en el auge de su popularidad en redes sociales, Peso Pluma, cantante mexicano de corridos tumbados, anunció la cancelación de sus conciertos en distintas ciudades de México. Luego de que en Tijuana aparecieron distintas narcomantas amenazando al intérprete para que no se presentara, o sería su último concierto de la vida.
Prontamente, el cantante lanzó a través de sus redes sociales un comunicado, argumentando que la seguridad de sus fanáticos y asistentes estaba primero, por lo cual cancelaría su presentación.
Uno de los casos más memorables fue el de Valentin Elizalde, pues en el 2006 fue amenazado para no presentarse en un palenque en Tamaulipas, mucho menos podía interpretar su canción “El Vencedor”, Elizalde desobedeció y en videos que fueron revelados años después, se notan las expresiones y nerviosismo del cantante, pues sabía lo que le pasaría durante esa noche. Elizalde fue acribillado al salir del evento, muriendo junto a otras dos personas.
Otro de los intérpretes que cuya muerte se atribuye al narcotráfico es la de Jenni Rivera, quien murió luego de que su avioneta se desplomara. Tras investigaciones, se descubrió que se le había ordenado no presentarse en Monterrey en el año 2012, al desobedecer firmó su sentencia de muerte.
Finalmente, a “Chalino” Fernández se le atribuye ser el primer asesinato a manos del crimen organizado en haber sacudido a los medios. En 1992, justo antes de una presentación en Sinaloa, Fernández recibió una nota advirtiéndole que no siguiera adelante con la presentación, el Rey de los Corridos decidió hacer caso omiso y al salir del evento, fue interceptado por un grupo que se identificaban como policías, para no poner en riesgo a sus acompañantes, Chalino se unió a los sujetos. Semanas después, el cuerpo del cantante fue hallado en una localidad cercana, con signos de tortura y dos tiros en la nuca.
En las últimas décadas, cantantes, actores y activistas han sido amenazados; y hasta desaparecidos a mano del crimen organizado. Muchos de estos casos quedan simplemente impunes, pues su investigación o la búsqueda de justicia, suena a algo imposible en el país e incluso es mucho más peligroso que la mejor decisión es solo dejarlos pasar.
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