Si bien el internet es una herramienta altamente útil, también es un peligro constante para sus usuarios, días como el 28 de enero se vuelven un recordatorio sobre la protección constante que se debe tener con los datos personales. Celebrado por primera vez en 2007, pero no fue hasta el 2009, cuando se declaró ese día como el Día de la Privacidad o Día Internacional de la Protección de datos.
Y es que día a día usamos redes sociales, servicios en línea y páginas que ponen en peligro información sensible de nosotros, como nuestra dirección, datos bancarios, incluso nuestras relaciones personales y es que con una herramienta tan especializada, se recopilan datos personales como lo que consumimos, visitamos y compramos.
No es sorpresa que esto pueda ser de gran utilidad para empresas, por lo que vulnerar bases de datos de grandes compañías se vuelve una gran misión para poder vender toda esta información robada.
Al navegar en la web, nuestros canales de comunicación también están abiertos a estafas y robos de identidad, las páginas que visitamos y los documentos que descargamos pueden traer consigo virus o enlaces dañinos que sustraigan nuestra información personal.
Si bien estos peligros están latentes, días como el Día Internacional de la Privacidad o el Día Internacional del Internet Seguro, cada 6 de febrero, se vuelven una gran excusa para hablar de las deficiencias en la seguridad y los peligros que corremos como usuarios, pero ser precavidos, pueden asegurarnos que al menos de nuestra parte, siempre estaremos seguros.

¿Cómo puedo mantener mi privacidad en línea?
- Principalmente, asegúrate de tener un buen antivirus que detecte cualquier posible ataque en documentos o sitios web que visitas.
- Visita solamente sitios de confianza.
- Nunca abras enlaces que no hayas pedido o que provengan de usuarios que desconoces.
- No visites sitios que no contengan el “candado” que te indica que son páginas web confiables y seguras.
- No descargues servicios o archivos de forma ilegal.
- No compartas todo en redes sociales, especialmente los lugares que frecuentas, familiares que puedan ser vulnerables o lujos que te hagan un objetivo.
- No insertes información sensible en formularios que no sean estrictamente necesarios.
Fuentes: