México no es ajeno al tema de las desapariciones en el país, para muchos estos sucesos ya están normalizados, pero cuando se trata de menores de edad, elementos de seguridad, redes sociales y la sociedad misma comienzan la búsqueda de aquellos que no pueden defenderse por sí mismos.
Durante el primer mes de 2024, los mexicanos pusieron en la mira a Pachuca, Hidalgo, cuando el caso de un menor desaparecido de apenas tres días de nacido se extendió por todos los medios del país. En la noticia, la madre del bebé explicaba que una niñera que habían contratado le dio una bebida que la dejó inconsciente, para cuando pudo despertar se percató de que la niñera, proveniente del Estado de México, y el bebé ya no se encontraban en el domicilio.
La niñera, identificada como Nelly, aprovechó la situación para robar pertenencias y dinero a la familia, firmando su salida con las amenazas de un grupo del crimen organizado que se hace llamar “La Sombra”.
A la brevedad, la familia alertó a las autoridades, activando así una Alerta Amber, medidas que son hechas al tratarse de secuestros y situaciones de riesgos para menores. Las Alertas Amber son difundidas a través de medios, redes, entre instancias de seguridad y organizaciones, para fomentar la colaboración dentro de la zona notificada.
A su vez, se coordinaron operativos para vigilar los caminos y rutas de salida en el estado. Tras tres días de búsqueda, el bebé fue recuperado en el municipio mexiquense Valle de Chalco y tras protocolos de reconocimiento e identificación, fue devuelto a su familia.
¿Cómo nace la alerta Amber?
En el año 1996, en Texas, Estados Unidos, Amber Hagerman fue secuestrada mientras jugaba con su hermano, el sospechoso era un hombre que se la llevó en una camioneta y el único testigo fue un hombre que cooperó con las autoridades, dando toda la información que pudo ofrecer del momento de los hechos. Lamentablemente, Amber fue encontrada sin vida unos días después.
Si bien existían protocolos para actuar, la forma en la que se expandía la información dada era demasiado lenta para poder tener éxito. Por lo cual, un año después de los eventos el estado decidió crear la alerta en la que se recopilan datos básicos como nombre, altura, peso, color de tez, cabello y ojos, además de señas particulares, vestimenta que llevaba al momento de la desaparición, además del lugar en el que el menor fue visto por última vez y la información que se tenga de sus captores.
Fue hasta 2002, que el programa se nacionalizó en Estados Unidos. y desde su creación, distintos países han adoptado la iniciativa para actuar ante las desapariciones. En México, el programa Alerta Amber México fue implementado ante el creciente peligro que amenazaba a los menores del país.
Fuentes: