Como muchas palabras lo han hecho, “señorita” tiene un significado que ha quedado en el pasado, tanto que ahora instituciones como la Organización de las Naciones Unidas, han pedido que se elimine el uso de la palabra o al menos se desaconseja su uso, en su manual de orientaciones para evitar la discriminación en cuanto al género.
En otras épocas, el uso de señorita hacía referencia a mujeres que aún no habían perdido su virginidad o que se mantenían, en términos de la sociedad, “puras”. Con el tiempo ese uso fue evolucionando y ahora se hace referencia a mujeres que no están casadas. Muchas personas podrían llegar a inferir que con esta distinción, las señoritas merecen ser tratadas distinto con una especie de beneficio para ser cortejadas. Por otra parte, en el vocabulario popular, también se usa como un término supuestamente amigable a mujeres jóvenes y mujeres que trabajan dentro del campo de la atención al cliente.

Hombres y mujeres también se enfrentan a una discriminación por los estereotipos y discriminación gracias al uso de esta palabra. Pues “señorito” es usado para hacer referencias a hombres de apariencia o modales más femeninos, hombres que muestran supuesta debilidad e incluso personas de la comunidad LGBT+.
En su documento «Orientaciones para el Empleo de un Lenguaje Inclusivo en cuanto al Género en Español», la ONU también hace las recomendaciones de no crear distinciones tan sutiles, por ejemplo, en el ámbito médico, se recomienda personal médico en lugar de doctores y enfermeras. El documento también hace hincapié en evitar expresiones que solo acentúan la supuesta debilidad de uno y otro género.