Teníamos solamente 15 años, habíamos compartido el mismo grado escolar durante un tiempo, y vivíamos lo que muchos jóvenes posmodernos padecen: demasiada desatención parental. Pude ser yo en su lugar, o casi cualquiera de mis amigos que en esa época tenían fácil acceso al alcohol y muchas ganas de perderse por ahí. Sin embargo, ella,…