¡No seas fanático de nada!

El fanatismo siempre ha existido, pero se acentuó al acercarnos a la posmodernidad, cuando el hombre dejó algunas de sus horas como esclavo y empezó a tener tiempo para el ocio. Fanáticos religiosos, fanáticos sexuales, fanáticos de un cantante, un culto o un estilo de vida. En la era de la información somos más tontos…