Hablar sobre enfermedades mentales o algún tipo de trastorno es algo relativamente nuevo. A pesar de que se han llevado a cabo estudios desde hace más de un siglo, la sociedad ha decidido darle la debida importancia recientemente. Por lo que hay un porcentaje muy alto de personas que han vivido su vida sin un diagnóstico debido, para comprender más sobre su mente y sus comportamientos.
Tal es el caso del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad o TDAH. Comúnmente a los niños se les asocia con conductas más enérgicas, moviéndose de un lado a otro, lo que puede impedir que se detecte como una conducta inusual, hasta que afecta sus relaciones o su desempeño académico. Aquellos niños cuyos casos han sido pasados por alto, llegan a una madurez adulta en la que su desempeño en la vida laboral llega a ser improductivo, algunas veces frustrante.

¿Cuáles son los síntomas más comunes?
Es importante hacerse esa pregunta para tratar de encontrar los síntomas por los que se pueden comenzar a sospechar si se sufre de este trastorno, para así buscar un diagnóstico profesional y poner manos a la obra para establecer un tratamiento.
Decisiones impulsivas: Las personas con TDAH pueden ser consideradas como personas bastante impacientes. No es sorpresa que su conducta se origine por una necesidad de recompensa inmediata, por lo que tomar decisiones poco meditadas, los puede llevar a decisiones desastrosas.
Procrastinación: Una mala organización, quizá una mala decisión o lo poco atractivo de una tarea, son distintas de las razones por las cuáles una persona con déficit de atención puede evitar llevarla a cabo. Por lo que en múltiples ocasiones, podrían verse en una situación en la que dejan todo a última hora o simplemente deciden hacer algo mucho más divertido, aunque eso involucre faltar con sus deberes.
Dificultad para mantener la concentración: Una de las conductas más estereotípicas del TDAH, la pérdida de concentración ya sea en relaciones o actividades, los lleva a cometer errores y descuidos que ocasionan a menudo daño a terceros, ya sea en su área de trabajo, en conversaciones con otras personas o en sus relaciones personales. Esta falta de atención los puede llevar a verse como personas desinteresadas, desobligadas o poco empáticas.
¿Cómo podemos combatir el TDAH?
Si bien los tratamientos más populares incluyen el consumo de medicamentos controlados por especialistas, estos se reservan para casos muy severos. Pero es importante crear conductas y rutinas que nos ayuden a contrarrestar los síntomas.
Aprender a organizarse a traves de aplicaciones, agendas o calendarios puede ayudar a planificar el día a día. Así se tendrá una guía de las actividades necesarias a realizar para no caer en decisiones impulsivas. Y se puede plantear todo, desde los horarios de comida, pasatiempos como ver series, leer libros o realizar pendientes urgentes. Establecer pausas y rutinas para mantener la concentración y la organización.
Desarrollar un sistema para la toma de decisiones un poco más meditadas. Tratar de identificar si son situaciones que realmente se necesitan cambiar o integrar en la vida. Detenerse a pensar en las implicaciones que esta decisión tendrá en el futuro, además de comprender cómo puede afectar a uno mismo u otros a mediano y largo plazo.

Los beneficios del TDAH
La creatividad es también asociada con las personas que viven con TDAH, además de una capacidad de hiperfijación, que les permite desarrollar proyectos o actividades, como si nada más en el mundo existiera. Mayoritariamente, si estas son actividades que les producen placer mental y emocional.
Quizá durante un mes puedas ver a una persona con TDAH desarrollar su nuevo proyecto de emprendimiento o manualidades, creando, horneando, produciendo, etc. Muchos artistas, músicos, chefs o escritores, dejan su imaginación y TDAH libres, para poder desarrollar su próximo gran proyecto.
También es común verlos en puestos o sitios en los que se requiera un buen nivel de interacción y convencimiento con otras personas, por su forma de relacionarse e interactuar. Relaciones públicas o ventas, los pueden llevar a convertirse en los empleados del mes.
Finalmente, su pronta toma de decisiones los puede llevar a lugares en los que necesitan reaccionar en cuestión de minutos o segundos, como policías, bomberos, meseros o deportistas. Son profesiones de trabajo cómodas por su necesidad de actuar en un instante para obtener resultados.
Fuentes:
https://tdah.som360.org/es/blog/ocupaciones-mas-idoneas-si-tienes-tdah
https://www.fundacioncadah.org/web/articulo/tratamiento-del-tdah-en-adultos.html