¿Qué es la dismorfia financiera?


La dismorfia financiera es un término relativamente nuevo, que describe un fenómeno psicológico en el que las personas tienen una percepción distorsionada y negativa de su situación financiera, independientemente de su realidad económica. Este trastorno está afectando de manera notable a las generaciones de Millennials y Gen Z, quienes a menudo se sienten insatisfechos con su bienestar financiero y el estatus o estilo de vida que tienen. 

Esta insatisfacción orilla a aquellos con dismorfia financiera a crear deudas insostenibles, lo cual provoca estrés y acentuar enfermedades mentales que ya son características de estas generaciones, como la ansiedad y la depresión.

¿Qué es la dismorfia financiera?

La dismorfia financiera se puede comparar con la dismorfia corporal, donde una persona percibe su cuerpo de manera distorsionada. En el caso de la dismorfia financiera, los individuos perciben su situación económica como peor de lo que realmente es. Según Aquellos que sufren de esta dismorfia son quienes han crecido en un entorno económico inestable y altamente competitivo, lo cual ha generado una presión constante por alcanzar estándares financieros que a menudo son irreales o inalcanzables.

Las redes sociales juegan un papel crucial en la perseverancia de este trastorno. La exposición constante a imágenes, personas y narrativas, con un gran éxito financiero en plataformas como Instagram o TikTok, puede llevar a una comparación constante y desfavorable. Esto crea una sensación de insuficiencia y ansiedad por no cumplir con esos estándares, incluso si la situación financiera real de la persona es estable y suficiente.

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¿Cómo puede disminuirse la dismorfia financiera?

Una buena educación financiera es la mejor cura a este malestar, pues aprender a ahorrar, crear presupuestos e incluso realizar inversiones puede ayudar a alcanzar una estabilidad financiera óptima. 

Es importante que los afectados por esta dismorfia sean capaces de crear metas realistas y hábitos sanos, así manteniendo un estilo de vida, alineado a lo que ganan en sus empleos. También es importante proyectar a futuro, planificar e invertir en crear ese balance con el estilo de vida que esperan tener. 

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