Rusia y la creación de vacunas contra el cáncer

En los últimos años, Rusia ha dado mucho de qué hablar ante el mundo, si bien muchos de esos temas son sobre sus decisiones políticas, también se han vuelto controversiales sus temas de investigación en la rama farmacéutica. 

Durante el 2018, la Ministra de Salud del país, anunciaba una forma de combatir el cáncer que aseguraría el bienestar de aquellas personas propensas a padecerlo, ya que afirmaba que científicos rusos se encontraban desarrollando tratamientos que podrían atacar directamente al cáncer, preparando a su vez al cuerpo para combatirlo o causar una regresión en este. 

El tema pasó desapercibido, hasta que en el año 2022, la ministra anunció una vez más que este tratamiento se encontraba siendo probado en animales y pronto estaría listo para usarse, hasta ese momento, nada más había sido publicado, solo se sabía, gracias a las palabras de la propia ministra que se trataba de una especie de cóctel de proteínas, pero asegurando que sería un tratamiento personalizado para cada tipo de cáncer. 

En el 2024, fue el presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien anunció al mundo que sus equipos médicos se encontraban más cerca de terminar esta oncovacuna. Siguiendo la premisa que su Ministra había manejado con anterioridad. Nuevamente, asegurando que esta nueva creación sería capaz de detectar de forma personalizada el desarrollo del cáncer de cada persona, lo que haría que este se elimine, una vez administrado el medicamento. 

¿Es posible la creación de estas vacunas?  

La comunidad médica y científica del resto del mundo se muestra escéptica respecto al anuncio de Putin, pues algo así no podría ser posible, dada la naturaleza misma del cáncer. Ya que las causas de este pueden deberse a múltiples factores, no es posible encontrar una forma de prevenirlos o atacarlos todos de la misma forma. 

Photo by Klaus Nielsen on Pexels.com

Ciertamente, este intento no es el primero en el mundo, pues Rusia ya había intentado crear una oncovacuna hace un par de décadas, de la misma forma que Estados Unidos lo intentó, pero nuevamente, ambos países se han encontrado con la falta de evidencia y riesgos en sus ensayos clínicos, lo que les ha impedido liberar estas vacunas al público. 

Fuentes:

Deja un comentario